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Nos encontramos al final de una campaña de montanera en la que se cerraron
unos contratos a tan bajo precio, que hicieron perder la ilusión por el
sistema de finalización estrella en la zona de producción tradicional
del cerdo ibérico, en el área de la dehesa, ante unos acuerdos que
en muchos casos fueron por debajo de 3.200 ptas o 19,23 €/@, aunque para
algunas partidas de D.O. Dehesa de Extremadura se pudieron defender las 3.800
ptas o 22,84 €/@); una campaña que empezó muy mal por la falta
de hierba y que ha terminado antes de lo previsto por las pérdidas de bellota
que han ocasionado las constantes lluvias. Es en estos días cuando se están
matando los últimos ibéricos “de bellota”, aunque la
Norma de Calidad admita el sacrificio de éstos hasta el 15 de abril (cuando
nunca en la historia de nuestras dehesas se vio bellota en el campo ni para esas
fechas ni para un mes antes); y nos encontramos ante la situación paradójica
de que los productores cruzan los dedos para que los perfiles de ácidos
grasos de las últimas partidas de bellota den de recebo, porque de esa
forma no se verán cumplidos unos contratos que se cerraban con unos bajísimos
precios para el cerdo ibérico de bellota, tanto puro como cruzado, llegándose
a sólo 3.000 ptas o 18,03 €/@, y se podrán percibir las cotizaciones
que al alza va teniendo semana tras semana el ganado de recebo (más de
3.300 ptas o 19,83 €/@ ahora) , como consecuencia de la escasa producción
que finalmente ha habido de cerdos de bellota y las descalificaciones que en Guijuelo
han sufrido algunas partidas por incumplimiento de los niveles de isótopos
exigidos por esta D.O.
Por primera vez desde que se redactó la deficiente norma de calidad ningún
productor quiere un perfil de ácidos grasos de libro; y por primera vez
va a percibir más el subproducto, que el producto estrella; las colas de
las partidas, que las cabeceras de las mismas. Y para más confusión
el recebo se mantiene en precio tras la subida de 0,3 €/@ de la última
semana. ¿Qué haremos el año que viene? ¿Se aconsejará
cerrar contratos de bellota, de recebo, ambos o ninguno?. Todavía es pronto
para hacer predicciones de cara al próximo invierno.
Sin embargo, con vistas a la próxima campaña, el lechón de
50 libras mantiene un precio estable una vez que las fincas con dehesa han completado
sus cupos de cara a los que necesitan aprimalar para preparar la próxima
campaña de montanera. Por otra parte, en el mercado del lechón cruzado
para el engorde y acabado con pienso, tanto intensivo como de campo, no se prevén
subidas en el corto y medio plazo.
Los marranos de 3 a 5 @ también mantienen sus precios estables por los
mismos motivos; sin embargo los ibéricos puros mantienen tendencia al alza
con subida de 0,3 €/@ en esta semana.
Por otro lado, mientras que los tostones de 5 a 9 kg mantienen precio, los de
9 a 12 kg siguen subiendo con 3 €/cabeza como consecuencia de la demanda
del mercado portugués con vistas a las vacaciones de Semana Santa, previéndose
que el precio pueda seguir subiendo en las próximas semanas y llegue a
superar los 45 €/cabeza. Ante esta perspectiva parte de la producción
se sacrificará de forma temprana sin entrar a cebo.
Los cerdos de cebo intensivo y extensivo consolidan sus subidas de precios con
0,21 €/@ (con operaciones entorno a las 3.000 ptas o 18,03 €/@), motivada
por la escasez de animales en el campo y por la demanda de las carnes frescas
del cerdo ibérico. No se descartan unas semanas de subida, especialmente
en el corto plazo y ante las perspectivas de demanda durante las próximas
fiestas; no obstante estas subidas serán moderadas para que no se rompa
la situación actual del mercado. Este panorama favorece a la producción
intensiva de cerdo ibérico cruzado, que con el sacrificio de animales entre
11 y 12 @, antes de que suban los índices de transformación del
pienso, ayudará a la recuperación económica de los ganaderos
intensivos. A este respiro contribuye también la caída de precios
de los cereales en las zonas de producción de Castilla-León y Castilla-La
Mancha. Si la situación continuara en este sentido se verían favorecidos
aquellos ganaderos fuera de la zona tradicional de producción del cerdo
ibérico que, a diferencia de los de cebo de campo del área de la
dehesa, no necesitan llevar sus cerdos a altos pesos de sacrificio y tienen unos
cereales a menor coste de transporte.
Pedro
Vizuete Moruno
Gerente de Turcañada S.L.  |
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